Cómo congelar bayas: sin que se peguen
Para congelar bayas, retira las piezas dañadas, lávalas solo si lo necesitan y sécalas por completo. Extiéndelas en una sola capa sobre una bandeja, congélalas hasta que estén firmes y pásalas a una bolsa o recipiente apto para congelador, eliminando el exceso de aire. Etiqueta la fecha y úsalas preferentemente antes de 12 meses.